• Anabel Valera Ibáñez

¿Cómo resolver conflictos entre el personal de un colegio?

Cómo deben actuar los directivos cuando dos profesores tienen un altercado.

Un hombre y una mujer discutiendo

El conflicto es un fenómeno propio de los seres vivos y el motor principal de expresión de las relaciones entre las personas. Las relaciones personales, individuales y sociales se expresan y fundamentan en el conflicto, sean del tipo que sean: de pareja, familiares, guerras comerciales, conflictos bélicos, litigios entre hermanos, etc. En ellos no siempre está presente la racionalidad, pese a que es la única solución para solventarlos.


Así pues, en cualquier institución existen conflictos. En aquellas con una cultura poco democrática y en las que se ejerce un gran control, se tratan de evitar. Y en aquellas otras con una cultura de liderazgo más compartido son entendidos como un motor, como oportunidades para el cambio, el ajuste o la adaptación, es decir, como oportunidades para fomentar la cultura colaborativa y el dinamismo.


La mayoría de los conflictos se desarrollan a partir de la percepción de que el oponente representa un peligro o amenaza para los propios intereses.


Causas de conflictos en centros educativos


Partiendo de esta premisa, se pueden sintetizar en cinco grandes áreas las causas que generan los conflictos: comunicación deficiente (tanto la interna como la externa), bienes en juego (materiales o simbólicos), principios o valores (creencias religiosas, políticas, valores morales o reputación personal), territorio (físico o simbólico) y relaciones entre personas (familias, personal docente, alumnos, personal de Administración y Servicios).


En los centros educativos, como en cualquier institución que se precie, también existen conflictos y son particularmente frecuentes por el hecho de estar trabajando estrechamente con 2 “clientes” especialmente vulnerables: alumnos (niños y adolescentes) y familias (que, por naturaleza, tienen una visión subjetiva por estar vinculados emocionalmente de forma muy estrecha con sus hijos).


Así pues, el componente emocional en las relaciones humanas que se establecen en la escuela juega un papel muy importante y, en muchas ocasiones, deja al descubierto el lado más frágil de los profesionales que trabajan en el centro.


Además, si aterrizamos más concretamente en la realidad de una escuela, es importante visualizar y ser conscientes del día a día de un maestro para poder entender su complejidad. El personal docente pasa muchas horas en el centro compartiendo espacios comunes; yendo de clase en clase, con la tensión que supone entrar en diferentes aulas en las que te encuentras con 25-30 alumnos, cada uno de los cuales con realidades diferentes.


El profesorado suele estar presionado por el poco tiempo para preparar materiales, programaciones y entrevistas con familias; además de las vigilancias, sustituciones y tiempos de permanencias que dedican a corregir trabajos y tareas. Todo este vaivén de diario de actividades programadas, a las que se suman las imprevistas, puede llevar a infinidad de conflictos fruto de errores de comunicación y roces con los compañeros.


De esta forma, debido a esta complejidad organizativa propia de las instituciones educativas, es importante que los conflictos sean resueltos con rapidez y eficacia para evitar que se enquisten los problemas y así también puedan ser utilizados como herramientas de crecimiento y mejora del desempeño.


Maestra estresada nos mira con una mueca y levantando una mano
Debemos considerar las emociones de nuestro profesorado

¿Cómo resolver conflictos entre profesores de un colegio?


Es fundamental tener en cuenta la importancia del rol directivo a la hora de minimizar las consecuencias de los conflictos y mediar en los mismos. Teniendo en cuenta que la dirección de un centro educativo se enfrenta a continuos procesos de negociación y mediación, de mayor o menor índole y que surgen de su relación con los diversos actores que forman parte de la comunidad educativa, es fundamental que el foco se ponga en las personas.


1. Reduce la tensión


Partiendo de la premisa de que todos los conflictos tienen un fin, es importante que el directivo, como mediador y negociador (en función de la técnica de resolución de conflictos que se utilice) trate de reducir la tensión entre las partes y detecte las necesidades y problemas con la finalidad de reconstruir la relación entre los docentes inmersos en la confrontación.


Evitar enfrentarse al conflicto suele conllevar altos costes a nivel emocional y también económicos. Por lo que es importante que el directivo trate de aproximar posiciones y llegar a un consenso, reduciendo la tensión y el miedo, y utilizando técnicas basadas en el ganar-ganar.


2. Escucha por separado a las partes involucradas


El conflicto ocasiona sufrimiento en las personas afectadas: necesitan sentirse comprendidas, escuchadas y tomadas en cuenta. Necesitan que una persona imparcial les brinde un rato de conversación donde poder compartir su vivencia y su punto de vista, lejos del juicio.


Esto ayuda a generar un clima de confianza que será la base fundamental para poder comprender la perspectiva de las partes e identificar los problemas. De este modo, se podrán encontrar soluciones basadas en intereses comunes, sin que haya perdedores y la relación entre las dos partes saldrá reforzada.


Es fundamental que, en estas conversaciones con las partes afectadas, el director sea neutral, imparcial. Que, mediante un lenguaje sencillo y comprensible, busque en todo momento la cooperación y, ante todo, sea discreto y asegure la confidencialidad.


Pero si hay algo importante que se deba tener en cuenta en estas entrevistas, es que se priorice la escucha para poder comprender qué hay detrás del conflicto.


Dice Carl Rogers, uno de los pioneros de la psicología humanista y creador de la terapia centrada en el cliente, que «cuando me han escuchado y oído, puedo percibir mi mundo de otra manera y seguir adelante. Es increíble que sentimientos que han sido horribles se vuelvan soportables cuando alguien nos escucha. (…) He sentido un profundo agradecimiento cuando una persona me ha escuchado en forma sensitiva, empática y concentrada» (gerza.com, s. f.).

Hombre molesto apunta hacia la cámara haciendo una mueca de enojo
Los directivos deben eliminar los conflictos, no hacerlos más grandes

3. Establece puentes de comunicación positiva


El directivo debe ser el que tienda puentes de comunicación entre las partes, el que estimule la comunicación interpersonal. Pero, ante todo, el que priorice a las personas y el que las ponga en el centro.


Si logramos que cada una de las partes en conflicto comprenda el sentir del otro, habremos dado un gran paso hacia la resolución y habremos creado un clima laboral más empático y saludable.


El alma de cada centro educativo, el corazón, son sus docentes. Y si estos no se sienten bien, no podrás realizar bien su tarea ni transmitir pasión en sus clases.



Referencias


Gerza.com (s. f.) Dinámica: Me gusta escuchar. Sitio web: https://www.gerza.com/dinamicas/categorias/todas/todas_dina/me_gusta_escuchar.html

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