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TikTok para colegios

  • Foto del escritor: Melissa Alemán
    Melissa Alemán
  • 3 may
  • 13 min de lectura

Esto es lo que aprenderás

  • Entender por qué TikTok dejó de ser una moda juvenil y se ha convertido en un canal estratégico para colegios privados.

  • Reconocer los cuatro beneficios concretos y los tres riesgos que toda dirección debe considerar antes de abrir una cuenta.

  • Identificar qué tipo de contenido genera resultados medibles en colegios y por qué la utilidad informativa supera a las tendencias.

  • Diseñar una línea editorial en tres bloques complementarios: informativo, institucional cercano y participativo.

  • Implementar una presencia profesional en TikTok mediante una guía de siete pasos efectivos.


Logotipo de TikTok en relieve sobre un icono cuadrado azul oscuro con fondo degradado en tonos azules.

Es innegable el éxito arrasador de TikTok, y es lógico que muchas instituciones educativas hoy se pregunten: «¿Deberíamos estar allí?».


Esa magnitud, sin embargo, no significa que cualquier presencia institucional vaya a prosperar de forma automática. La plataforma crece, pero también se vuelve más exigente con quienes deciden estar en ella. Los datos lo confirman.


Según el Estudio de Redes Sociales 2026 de Metricool (2025), TikTok superó en 2025 los 1 500 millones de usuarios activos mensuales en todo el mundo y duplicó sus cifras de social commerce hasta superar los 26 000 millones de dólares en ventas generadas. Pero el mismo informe revela una paradoja: las reproducciones medias por video cayeron un 17 % interanual (Metricool, 2025).

Esto es entendible, pues el aumento de cuentas y publicaciones ha saturado el espacio orgánico. Más usuarios y más contenido, pero también menos visibilidad para quien improvisa.


En abril de 2025, TikTok registró 153 millones de visitantes únicos mensuales en América Latina, según el informe The State of Social Media LATAM 2025 de Comscore.

En México, los anuncios en TikTok alcanzan al 91,7 % de los usuarios de internet mayores de 18 años (DataReportal, 2025).

Detrás de cada uno de esos perfiles hay un futuro estudiante, un padre o madre que decide y un docente que observa.


Este artículo plantea una guía estratégica para responsables de marketing y directores propietarios que evalúan o gestionan la presencia de su colegio en TikTok.


Es una propuesta para tomar decisiones informadas, basadas en evidencia académica reciente, datos regionales actualizados y experiencia profesional en el sector educativo.


¿Por qué TikTok merece la atención de un directivo escolar?


Hablar de TikTok en 2026 ya no es hablar de una red emergente.


La plataforma alcanza a aproximadamente 270,7 millones de usuarios activos mensuales en América Latina, según una compilación reciente de Statista y DataReportal.

Una encuesta de Aleph aplicada en siete países latinoamericanos reportó que el 62 % de los participantes utiliza activamente TikTok. En México, la base supera los 85,4 millones de usuarios mayores de 18 años a enero de 2025. En España, la cifra es de 16,63 millones de usuarios adultos.


Estos números importan porque la audiencia que un colegio busca atraer (familias en edad de tomar decisiones educativas y adolescentes próximos a transición de nivel) ya está en TikTok.


El comportamiento de la audiencia que no se puede ignorar


Liu et al. (2025), en un estudio longitudinal de un año con 590 estudiantes universitarios, citan datos de Aslam (2024), según los cuales los usuarios de TikTok abren la aplicación 19 veces al día y pasan en promedio 95 minutos diarios en ella.

Esta intensidad de uso transforma a TikTok en un canal con presencia constante en la vida cotidiana de los prospectos educativos y de sus familias.


Mohd Dali y Abdul Aziz (2024), en su revisión sobre el uso de TikTok como herramienta de marketing para educación superior, documentan que en mercados emergentes como Malasia el público entre 19 y 32 años representa cerca del 65 % de los usuarios activos de la plataforma.

Aunque el estudio se centra en un contexto distinto al latinoamericano, la lógica es trasladable: el usuario activo de TikTok coincide con el perfil del prospecto universitario y, en el caso de los colegios, con el perfil del padre o madre que toma la decisión de matrícula.


Teléfono montado en estabilizador grabando a una mujer mientras posa para un video en interiores.
El usuario promedio de TikTok pasa 95 minutos diariamente dentro de la plataforma.

Lo que un colegio puede ganar (y lo que arriesga) en TikTok


Cuando un colegio decide invertir en TikTok con criterio profesional, los beneficios concretos pueden agruparse en cuatro grandes categorías.


Cuatro beneficios estratégicos para una institución educativa


Cada uno de los siguientes beneficios responde a un objetivo distinto: comunicar mejor, posicionar la marca, construir cercanía con la comunidad y optimizar la inversión publicitaria. Un colegio puede priorizar uno por encima de los otros según su momento estratégico.


1. Visibilidad de procesos clave


El primero es la visibilidad de procesos clave. Akbari et al. (2022), en un análisis de contenido de la cuenta institucional de la Universitas Muhammadiyah Prof. Dr. Hamka (UHAMKA) en Indonesia, documentaron que el contenido más visto en tres meses fue uno sobre reinscripción, con 778 269 visualizaciones, 123 991 likes y 10 959 compartidos.

La explicación no es la suerte: es que los procesos que las familias necesitan resolver (admisiones, fechas, requisitos, becas) generan engagement cuando se comunican con claridad.


2. Posicionamiento de marca institucional


El segundo beneficio es el posicionamiento de marca institucional ante nuevas familias.


Gesmundo et al. (2022), en un estudio sobre campañas de marketing en TikTok, encontraron que la plataforma ejerce una influencia significativa sobre la conciencia de marca y la recordación entre los millennials.

Para un colegio que compite en un mercado saturado, el posicionamiento sostenido en TikTok puede convertirse en un activo intangible.


3. Conexión auténtica con la cultura del colegio


El tercer beneficio es la conexión auténtica con la cultura del colegio.


Los estudios sobre universidades españolas (Cuesta-Martínez et al., 2024; Urquía Uriagureca, 2024) muestran que el contenido cercano y participativo genera más interacción que el contenido institucional clásico.

Esto representa una oportunidad para mostrar lo que ocurre dentro del colegio (proyectos, valores, voces de docentes y alumnos) sin recurrir al lenguaje corporativo tradicional.


4. Bajo costo por alcance en campañas pagadas


El cuarto beneficio, frecuentemente subestimado, es el bajo costo por alcance en campañas pagadas.


Akbari et al. (2022) reportaron que en el caso UHAMKA el costo por alcance en sus campañas fue de aproximadamente 0,005 dólares por usuario alcanzado.

Aunque las cifras varían por país y por sector, este orden de magnitud es difícilmente igualable por otros canales tradicionales como prensa local, radio o publicidad exterior.


Tres riesgos que un colegio debe considerar antes de entrar


Junto con los beneficios, existen tres riesgos que conviene reconocer antes de definir una estrategia. Reconocerlos no implica desistir, sino diseñar la presencia institucional con conciencia de sus límites.


1. Riesgo reputacional por contenido informal mal calibrado


La naturaleza dinámica de TikTok favorece la espontaneidad, pero esa misma característica puede llevar a publicaciones que no respeten los estándares institucionales.


Akbari et al. (2022) advierten que, debido al alcance global de la plataforma, una publicación inadecuada puede dañar significativamente la percepción institucional.

2. Riesgo de reducción del compromiso académico


Liu et al. (2025), en su estudio longitudinal, demostraron que el uso problemático y pasivo de TikTok se asocia con una disminución del autocontrol y, a través de ese mecanismo, con una reducción del compromiso académico de los estudiantes.

3. Riesgo de impacto negativo en calificaciones


El tercer riesgo está documentado por Muñoz Franco et al. (2023) en un estudio con adolescentes españoles. Los autores muestran que el uso extendido de redes sociales (incluyendo TikTok e Instagram) tiene un impacto negativo en las calificaciones, modulado por variables como el tiempo de uso, la supervisión parental y el horario de acceso. La evidencia confirma que la plataforma no es neutra desde el punto de vista del rendimiento académico.

Por qué la respuesta no es prohibir, sino mediar


La conclusión más relevante para un directivo no es entonces «evitar TikTok», sino mediar su uso desde la institución. Liu et al. (2025) encontraron que el uso activo (crear, participar, interactuar) genera efectos negativos significativamente menores que el uso pasivo (solo consumir).

Verduyn et al. (2022) refuerzan este hallazgo desde el modelo extendido activo-pasivo: la calidad y el tipo de interacción importan más que el tiempo total.

La implicación estratégica es directa: un colegio que entra en TikTok con una propuesta editorial seria no solo construye marca, también modela un uso más saludable de la plataforma para su comunidad.


Persona sosteniendo un teléfono móvil con la pantalla de inicio de TikTok abierta sobre fondo desenfocado.
TikTok ofrece beneficios, pero también riesgos a las instituciones educativas.

¿Qué tipo de contenido funciona realmente para un colegio?


Uno de los errores más comunes al iniciar en TikTok es asumir que el éxito depende de seguir tendencias virales. La evidencia disponible apunta en otra dirección.


En el caso documentado por Akbari et al. (2022), el 87,4 % del contenido del top 10 de mayor rendimiento estaba relacionado con información de registro y admisiones; solo el 9,5 % correspondía a contenido personal y el 2,9 %, a contenido promocional puro.

El contenido informativo de alto rendimiento, en el caso analizado, incluyó publicaciones sobre reinscripción, cierre de convocatorias, becas disponibles, requisitos de ingreso y fechas clave.


La razón por la que este tipo de contenido funcionó no es estética, es funcional: reduce la fricción que las familias y los estudiantes enfrentan al tomar decisiones de admisión.


Universidades españolas: trends sí, pero con criterio


Cuando se observa la realidad de las universidades españolas en TikTok, el panorama se vuelve más matizado.


Cuesta-Martínez et al. (2024) analizaron 227 publicaciones de cuatro universidades españolas durante el segundo semestre del curso 2022-2023 y encontraron una priorización clara de contenidos de entretenimiento que apelan a códigos propios de la plataforma: memes, entrevistas a estudiantes, día a día universitario y participación en trends.

Urquía Uriagureca (2024), en un análisis de las 60 universidades españolas con presencia en TikTok, identificó que los videos breves alineados con tendencias virales generan mayor engagement que los contenidos institucionales clásicos —entrevistas formales, recorridos por instalaciones o mensajes del rector—.

La autora también detecta una adopción desigual: muchas universidades están en la plataforma sin una estrategia clara, lo que limita su impacto.


El contenido institucional clásico (entrevistas formales, recorridos por instalaciones, mensajes del rector) funciona menos que el contenido que se adapta al lenguaje propio de TikTok.


Sin embargo, esto no significa que un colegio deba imitar lo que hacen otros. Significa que debe aprender a traducir su identidad institucional al formato que la plataforma premia, sin perder los valores y la propuesta educativa que lo definen.


Tres tipos de contenido que un colegio debería producir


A partir de la evidencia revisada, una línea editorial coherente para un colegio podría organizarse en tres bloques complementarios.


Contenido informativo


Este debería ocupar la mayor parte del calendario. Como ya mostró la evidencia, es el bloque que genera mayor engagement medible.


Su lógica es simple: responder con claridad a lo que las familias necesitan resolver cada ciclo. A esto se suman los programas académicos diferenciadores y las preguntas frecuentes que se repiten temporada tras temporada.


Contenido institucional cercano


Este tipo de contenido muestra la vida del colegio sin caer en la formalidad corporativa. Proyectos de aula, iniciativas estudiantiles, voces de docentes con autoría propia, festividades del colegio, hitos académicos. La clave aquí es la autenticidad: el contenido debe sentirse propio, no producido para impresionar.


Contenido participativo


En este se involucra activamente a la comunidad escolar en la creación. Retos educativos coordinados con docentes, dinámicas de aula que se traducen en contenido para la cuenta, proyectos creados por estudiantes con supervisión institucional.


Liu et al. (2025) sugieren que esta forma de uso activo no solo genera mejor contenido, sino que también mitiga los efectos negativos del consumo pasivo entre los propios estudiantes.

Una proporción inicial razonable, ajustable según los objetivos institucionales, podría ser 60 % informativo, 25 % institucional cercano y 15 % participativo.


La constancia como factor crítico


La consistencia editorial es uno de los predictores más fuertes del crecimiento sostenido en TikTok.


En el mismo caso analizado por Akbari et al. (2022), el promedio de engagement pasó de 6 941,42 visualizaciones diarias en agosto de 2021 a 19 077,84 en septiembre del mismo año, cuando la cuenta sostuvo una frecuencia regular de publicación y alineó su contenido con eventos clave del calendario académico (admisiones, reinscripción)..

La conclusión práctica es que un colegio no debería entrar en TikTok si no puede sostener al menos tres a cinco publicaciones semanales durante un periodo mínimo de seis meses. Por debajo de ese umbral, la inversión de tiempo y recursos rara vez se traduce en resultados.


Cómo implementar TikTok en el colegio: guía estratégica paso a paso


Paso 1: Definir el objetivo institucional antes de publicar


Antes de crear el primer video, el colegio necesita responder con precisión a una pregunta básica: ¿para qué queremos estar en TikTok?


Las opciones más comunes incluyen aumentar el reconocimiento institucional, atraer prospectos para los próximos ciclos de admisión, simplificar la comunicación de procesos, reforzar la experiencia de las familias actuales o mostrar la propuesta educativa diferenciada del colegio.


La respuesta a esta pregunta determina todo lo demás: tono, tipos de contenido, frecuencia, métricas y presupuesto. Sin una respuesta clara, la cuenta deriva hacia la improvisación y los resultados se vuelven impredecibles.


Paso 2: Definir el equipo mínimo viable


La presencia institucional en TikTok requiere un equipo, aunque sea pequeño.


Cuesta-Martínez et al. (2024) muestran que las universidades españolas con mejor desempeño tienen una presencia continua y coordinada, no episódica.

Un equipo mínimo viable para un colegio podría incluir un responsable de comunicación o marketing como líder de la cuenta, apoyo coordinado de docentes para identificar momentos noticiables del colegio y participación estudiantil supervisada para producir contenido auténtico.


Lo que no funciona es delegar la cuenta a un becario sin supervisión institucional. La cuenta de TikTok representa al colegio ante una audiencia masiva; su gestión exige criterio profesional.


Paso 3: Diseñar la línea editorial


La línea editorial debería formalizarse en un documento simple que defina los tres bloques de contenido descritos antes (informativo, institucional cercano, participativo), con su proporción sugerida y ejemplos concretos para cada uno.


El propósito de este documento no es burocrático, es operativo: permite que cualquier miembro del equipo proponga contenido alineado sin tener que improvisar.


Paso 4: Establecer una frecuencia realista


Tres a cinco videos por semana es un punto de partida razonable. Esta frecuencia permite mantener una presencia constante sin saturar al equipo ni sacrificar calidad.


En las primeras semanas conviene partir por el extremo bajo (tres videos) y subir a cinco solo cuando el flujo de producción esté consolidado.


Paso 5: Medir lo que importa estratégicamente


Las métricas operativas (visualizaciones, perfil, likes, comentarios, compartidos) son útiles para entender qué contenido funciona.


Pero las métricas estratégicas son las que importan para un directivo: visitas al sitio web del colegio desde TikTok, solicitudes de información generadas, conversiones en el embudo de admisión.


El benchmarking de costo por alcance referenciado en la sección de beneficios ofrece un punto de partida para evaluar la eficiencia de la inversión publicitaria.


Cada colegio debería establecer sus propios indicadores tras los primeros tres meses de actividad.


Paso 6: Cuidar la identidad institucional


Antes de la primera publicación, el colegio debería definir tres cosas: el tono de comunicación (formal, cercano, humorístico moderado), los límites de contenido (qué temas no se abordan, qué imágenes no se publican) y los criterios de aprobación (quién revisa qué, quién publica).


Estos elementos protegen la reputación institucional sin asfixiar la creatividad.


Paso 7: Mediar el uso por parte de la comunidad escolar


Este último paso es el que diferencia a un colegio de cualquier otra marca. La institución educativa tiene una responsabilidad pedagógica que va más allá de la comunicación: cómo la propia comunidad escolar usa TikTok.


Esa responsabilidad puede traducirse en acciones concretas: talleres de alfabetización digital para alumnos, lineamientos para docentes que quieran integrar TikTok con fines pedagógicos, recomendaciones para padres sobre supervisión y, sobre todo, invitar a los estudiantes a participar en la creación del contenido institucional.


Errores comunes que conviene evitar


A partir de la evidencia revisada y de la experiencia profesional del sector, vale la pena anticipar seis errores frecuentes.


El primero es publicar sin estrategia, una práctica que produce contenido errático y resultados inconsistentes.


El segundo es copiar tendencias sin adaptación, lo que genera contenido genérico que no diferencia al colegio frente a sus competidores.


El tercero es priorizar entretenimiento sobre claridad informativa, sacrificando la utilidad real de la cuenta para la audiencia.


El cuarto es abandonar la cuenta por falta de resultados inmediatos: el crecimiento en TikTok requiere meses, no semanas.


El quinto es ignorar el riesgo formativo del uso problemático, lo que contradice la responsabilidad pedagógica de cualquier institución educativa.


El sexto es confiar la cuenta a un becario sin supervisión institucional, una decisión que pone en riesgo la reputación del colegio.


Una decisión que exige criterio, no tendencia


TikTok puede convertirse en un canal poderoso para colegios que decidan invertir en él con seriedad.


La evidencia académica disponible (Akbari et al., 2022; Cuesta-Martínez et al., 2024; Liu et al., 2025; Urquía Uriagureca, 2024) muestra que la plataforma puede generar visibilidad, posicionamiento y conexión con audiencias que ningún canal tradicional alcanza con la misma eficiencia.

Pero también muestra que la presencia institucional en TikTok exige criterio editorial, pedagógico y estratégico.


La diferencia entre los colegios que aprovechan la plataforma y los que la abandonan tras meses de intentos no está en la creatividad ni en el presupuesto. Está en la decisión institucional de tomarla en serio.


La pregunta que cada directivo debería hacerse antes de abrir una cuenta es simple: ¿estamos dispuestos a sostener una presencia profesional en TikTok durante los próximos dos años, con un equipo mínimo, una línea editorial clara y métricas alineadas con nuestros objetivos de admisión?


Si la respuesta es sí, la plataforma puede convertirse en uno de los activos de marca más valiosos del colegio.


Si la respuesta es no, vale la pena reservar esos recursos para canales que sí podamos atender con la consistencia que un colegio merece.



Referencias


Akbari, D. A., Jastacia, B., Setiawan, E., & Ningsih, D. W. (2022). The marketing power of TikTok: A content analysis in higher education. Binus Business Review, 13(2), 159-170. https://doi.org/10.21512/bbr.v13i2.8014


Comscore. (2025). The State of Social Media LATAM 2025.


Cuesta-Martínez, C., Zomeño-Jiménez, D., y Ramón-Beltrán, M. (2024). Estrategias de contenido de las principales universidades españolas en TikTok. Redmarka. Revista de Marketing Aplicado, 28(2), 1-21. https://doi.org/10.17979/redma.2024.28.2.11315


DataReportal. (2025). Digital 2025: Global overview report.

Gesmundo, M. A. G., Jordan, M. D. S., Meridor, W. H. D., Muyot, D. V., Castano,


M. C. N., & Bandojo, A. J. P. (2022). TikTok as a platform for marketing campaigns: The effect of brand awareness and brand recall on the purchase intentions of millennials. Journal of Business and Management Studies, 4(2), 343-361. https://doi.org/10.32996/jbms.2022.4.2.27


Liu, Q., Zhang, C., Yang, Z., & Xu, X. (2025). Problematic TikTok use severity, self-control, and school engagement: A one-year longitudinal study. Cyberpsychology: Journal of Psychosocial Research on Cyberspace, 19(3). https://doi.org/10.5817/CP2025-3-5


Metricool. (2025). Estudio de redes sociales 2026. Metricool.


Mohd Dali, S. Z., & Abdul Aziz, H. A. (2024). TikTok as an effective marketing tool for higher education. The Proceedings of 3rd ICTE’24, 3, 366-372.


Muñoz Franco, R. M., Díaz López, A., y Sabariego García, J. A. (2023). Impacto de las redes sociales en el rendimiento académico de los adolescentes: Estudio de Instagram y TikTok. Ciencia y Educación, 4(2), 12-23.


Urquía Uriagureca, Í. (2024). Universidades españolas en TikTok: La eficacia de los trends y challenges en la generación de engagement. VISUAL Review, 16(8), 15-27.


Verduyn, P., Gugushvili, N., y Kross, E. (2022). Do social networking sites influence well-being? The extended active-passive model. Current Directions in Psychological Science, 31(1), 62-68. https://doi.org/10.1177/09637214211053637


Nota de edición y transparencia institucional


Este artículo se publicó originalmente el 22 de agosto de 2021.

La versión que acabas de leer fue actualizada el 3 de mayo de 2026 por el equipo de Mkt Edu, con el objetivo de incorporar cambios en la plataforma, actualizar buenas prácticas y reflejar los usos actuales de TikTok en el sector educativo.


Sobre el autor


Melissa Alemán Góngora


Coordinadora y consultora de marketing con experiencia especializada en comunicación, publicidad digital y estrategias de captación para instituciones educativas y marcas de servicios. Cuenta con formación en Mercadotecnia y Negocios Internacionales por la Universidad Autónoma de Yucatán y estudios en Marketing e Investigación de Mercados en la Universidad de Granada.


Ha desarrollado su trayectoria profesional en roles de alta responsabilidad como coordinadora de marketing, copywriter, media buyer e inbound sales specialist, colaborando con agencias y proyectos enfocados en educación, aprendizaje y marketing de desempeño. Actualmente, se desempeña como consultora de marketing en Mango Ads, donde participa en el diseño de mensajes estratégicos y contenidos orientados a la captación de prospectos por canales digitales.


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