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  • “Muchas instituciones educativas terminan vendiendo aire”

    Entrevista con Rafa Agüero sobre los desafíos del Marketing Educativo. Rafael Agüero Meixueiro es una de las personalidades más destacadas en el Marketing Educativo en México. Es director general de “Kpta, Estrategia Educativa”, agencia líder en estrategias de marketing para centros educativos que desean incrementar su matrícula y mejorar la retención de alumnado. Además de los servicios de su agencia, Rafa se dedica a capacitar equipos de admisiones de colegios. Aprovechando su amplia experiencia en las ventas de servicios educativos, platicamos con Agüero acerca de los principales desafíos que enfrentan las universidades en sus estrategias de captación de alumnos. Retos en la captación de centros educativos AR: Rafa, ¿cuál es el mayor reto que hoy enfrentan las instituciones educativas en su captación? Creo que estamos viviendo un replanteamiento no solo de la universidades sino en todos los niveles educativos. Existe una necesidad de replantearse, redescubrirse, redefinirse y construir finalmente una propuesta de valor real que satisfaga las expectativas generadas durante décadas para los miles de estudiantes que han pasado por las aulas. La educación le debe mucho a este país. En el pasado nos dijeron que estudiando una licenciatura tendríamos buenos trabajos, y no sucedió; entonces ahora nos dicen que necesitamos de una maestría, y hay 9 millones de personas con maestría que están desempleadas. ¿Entonces? ¿Cuál es la verdadera propuesta de valor que buscan los aspirantes? Casi todas las instituciones educativas hablan de liderazgo, pero carecen en las aulas mismas de maestros líderes que enseñen con el ejemplo y con la sensibilidad que necesita hoy nuestro país. Es más, muchos docentes ni siquiera tienen una formación suficiente en las materias que imparten ni en el contexto mismo de las instituciones educativas donde laboran. No entienden a su cliente, no entienden el momento laboral que vive el país y desconocen como ejercer el liderazgo que hoy los estudiantes demandan para enfrentar el futuro profesional que tendrán. Dicen que van a hacer al ciudadano del mañana y cuándo les preguntas qué características tiene ese ciudadano, no te saben responder. Entonces, muchas instituciones terminan faltando a la propuesta de valor. Se preocupan por enviar mensajes atractivos, pero poco sostenibles en la realidad. Hoy en día existen cientos de instituciones que aún no son bilingües; tienen precarios programas de idiomas cuando esto es una de las 3 principales demandas para obtener buenos empleos y ser competitivo en un entorno cada vez más globalizado. La importancia de la calidad del producto educativo en la captación Lo que las instituciones educativas deben comprender es que el Marketing, más allá del mensaje, debe estar sostenido por una excelencia en la calidad del producto y este a su vez debe estar alineado a las demandas del mercado. Solo desde esta óptica se puede construir un mensaje sólido y convincente para asegurar la matrícula y retención de esta. La Mercadotecnia Educativa es una gran solución para poder hacer que los servicios que ofrecemos tengan un valor real y sean pertinentes y útiles para la sociedad. AR: ¿Rafa, no crees que a eso se debe en gran parte el desempleo? Sabemos que es un asunto de economía, pero también es consecuencia de la falta de calidad en colegios. La última prueba PISA aplicada en México nos dejó en último lugar. El tema del desempleo tiene distintas vistas, los mercados son cada vez más complejos: mucha competencia, economía lastimada, sin embargo, en este entorno se resalta de ser profesionistas cada vez más competitivos para poder aspirar a las mejores vacantes. En un estudio realizado por ManpowerGroup, una importante empresa de reclutamiento, habla tristemente de la escasez de talento en nuestro país. Situación muy lamentable que debería de hacer reflexionar a todas las instituciones educativas sin importar su nivel educativo. También es tarea de las autoridades trabajar en el desarrollo de habilidades y talentos que formen profesionistas realmente competitivos y útiles para el mercado laboral, ya sea contratandose en alguna empresa o emprendiendo un proyecto. Desde los primeros años de escolaridad se debe definir un proceso claro y efectivo con una visión real de lo que los estudiantes necesitan saber y hacer para insertarse al mercado laboral. Por otro lado, las universidades tienen una gran oportunidad de valor en la empleabilidad de sus egresados. Construir bolsas de trabajo que además de publicar oportunidades, coloquen realmente al talento en las mejores oportunidades laborales. Los estudios universitarios son una inversión Cada vez que un prospecto decide pagar inscripción y colegiatura en cualquier institución, lo hace pensando en que ese dinero es una inversión para el futuro. La pregunta es: ¿estamos realmente listos para hacer que esta inversión tenga un retorno real? Si queremos que un padre o un alumno invierta en una institución, debemos asegurarnos de que cada egresado tendrá una preparación lo suficiente buena como para recuperar lo invertido en el menor tiempo posible. Así funciona cualquier inversión en el mundo. Nadie pone su dinero en algo que no dará ganancias. Las instituciones educativas necesitan crear nuevas propuestas para cumplir con la demanda y las expectativas que se tiene de ellas. Nos educamos para poder tener una calidad de vida extraordinaria o al menos lo suficiente como para poder desarrollarnos con total libertad en lo que queremos y no tener que estar con limitaciones. Los colegios tienen que centrar sus esfuerzos en entender las necesidades de sus prospectos y el mundo que estos enfrentarán, para luego diseñar un producto educativo que sea pertinente. El objetivo es lograr que ese producto no solo cumpla, sino que supere las expectativas. Hay instituciones que sí lo han entendido y hoy están ofreciendo productos educativos de altísima calidad. Sus egresados salen con una brecha educativa enorme con respecto a los que salen de otras escuelas poco calificadas. Una brecha tan grande que es probable que nunca pueda cerrarse y que afecte aún más la fisura social que hoy tenemos. "Estoy convencido que a través del Marketing Educativo se puede encontrar una respuesta a la problemática actual", afirma Agüero para concluir nuestra conversación. Te recomendamos visitar el sitio web de Kpta, donde también encontrarás un blog con valiosa información para tu centro educativo.

  • Plan de comunicación integral para colegios

    Construye un plan integral de comunicación a partir de la misión y visión de tu colegio. ¿Te has preguntado cómo darles forma a tus esfuerzos de comunicación, o cómo comunicar la esencia de tu proyecto educativo sin caer en clichés mercadológicos? En el tema de la responsabilidad social empresarial, se sugiere a las empresas que elaboren un estudio de materialidad como principio para implementar sus estrategias de comunicación. El estudio de materialidad te permite visualizar los temas relevantes en los que están interesados todos tus grupos de interés, para de esta forma contrastarlos con aquellos que tu colegio está comunicando. Otro modo de empezar a dar claridad y forma a nuestro Plan Integral de Comunicación (PIC) es partir de nuestra misión (lo que somos, nuestra razón de ser) y visión (a dónde queremos llegar). El PIC incluye todas las acciones que la escuela realiza en áreas o departamentos de Comunicación, Mercadotecnia, Promoción, Relaciones Públicas y Vinculación. En muchas organizaciones he visto que tener enunciados de misión y visión se vuelve un requisito más de la planeación, sin darle la importancia y sentido que realmente merece. Si queremos hacer realidad nuestra misión y visión, es necesario la participación de todos los que colaboran en la institución. Cómo crear un plan de comunicación integral para un colegio 1. Analiza tu misión y visión Comienza a partir de tu misión y visión actual. Si por alguna circunstancia no han sido actualizadas (se recomienda hacer una revisión cada cinco años), es un buen momento para evaluarlas y reformularlas. Te recomendamos leer nuestro post dedicado a cómo redactar la misión y visión de un colegio, te será de gran ayuda para evaluar las tuyas. Te dejo el enlace: https://www.mercadotecniaeducativa.com/post/mision-y-vision-para-un-colegio Algunos enunciados de la misión y visión suelen ser muy rebuscados. Cuando estamos en el proceso de redacción, tenemos la necesidad de no dejar fuera ninguna idea y nos da por querer incluir todo. Aunque se recomienda que el enunciado no exceda las cinco líneas, o como dicen los gurús de la administración: “que quepa en una camiseta”, en ocasiones el texto se convierte en un “mega párrafo” que a nadie le queda claro. Para empezar, te recomendamos desagregar las ideas que la componen, para que de esta forma tengas claridad de aquello a lo que te estás comprometiendo y qué es lo que necesitas comunicar. En una institución educativa de prestigio en México, se dieron a la tarea de crear áreas específicas que estarían al pendiente de los componentes de su misión y visión; es decir, cada idea clave de sus enunciados sería atendida por un departamento ex profeso. Instituciones educativas de menor tamaño difícilmente podrán tener tantos departamentos para supervisar la misión y la visión, pero pueden empezar con lo siguiente: identificar cada una de las ideas que componen tu misión y hacer una matriz en Excel para evaluar cada item. Analicemos el siguiente ejemplo: “El Colegio América de Tepic, tiene como misión formar ciudadanos de excelencia y responsables con su sociedad, a través de una educación de calidad y del compromiso de su planta de profesores”. Ahora repite este proceso con tu visión. 2. Alinea tus mensajes publicitarios Una vez que hemos analizado la misión y la visión, el resultado nos servirá para alinear nuestros mensajes publicitarios con el corazón ideológico del centro educativo, ya que cada frase emitida se convertirá en una poderosa promesa de venta. Entonces, si la institución ha estado concentrando sus esfuerzos en “formar ciudadanos responsables con su sociedad”, pide a tu equipo de comunicación que encamine sus estrategias a posicionar esta ventaja competitiva ante la competencia. Es aconsejable cuestionarnos de manera reiterada qué acciones concretas están materializando dichas promesas. No corras el riesgo de que un padre de familia acuse a tu colegio de ser incongruente cuando, por ejemplo, en su misión afirma ser el mejor colegio bilingüe de la región y esto no sea una realidad. No tengas miedo de borrar de tu misión todo aquello que ya no sea real. De lo contrario, estarás engañando a tu comunidad. 3. Define el mensaje clave y los mensajes secundarios Con este primer análisis de tu misión y visión, puedes ir estructurando tu plan de comunicación integral al establecer lo que llamamos el “mensaje clave”, que se refiere a la idea principal que vas a transmitir con mayor fuerza a todos tus grupos de interés, en especial a los padres de familia. Después, puedes empezar a trabajar con los “mensajes secundarios” que sirven de apoyo a tu “mensaje clave”. 4. Puedes incluir el propósito Me gustaría mencionar que, en el ámbito empresarial, se ha estado implementando el concepto de “propósito” que complementa al corazón ideológico. El propósito hace alusión al impacto social que deben de tener tus operaciones, o lo que conocemos como el core business. En el ámbito educativo, lo he visto presente en algunas instituciones. Puedes también incorporarlo, pero siempre integrado a tu misión y visión. 5. Apuesta por una comunicación congruente con tu realidad institucional Para finalizar, te diría que no olvides que una característica de la comunicación responsable es la congruencia, ya que nos ayuda a que los mensajes sean confirmados y asimilados por los usuarios. La congruencia permite que la información se comparta y genere comentarios favorables sobre los beneficios que tu institución educativa ofrece a la sociedad.

  • Juntas informativas para universidades y posgrados

    Ventajas de realizar juntas informativas para interesados en licenciaturas y maestrías. ¿Qué son las juntas informativas? Las juntas informativas son reuniones que el colegio realiza para que los interesados en estudiar una licenciatura o un posgrado conozcan todos los detalles del plan estudios, trámites administrativos y proceso de admisión e inscripción. Estas sesiones informativas son una herramienta de promoción que nos ayuda a mostrar las ventajas del servicio educativo, es decir, son una demostración de tu producto. Este tipo de sesiones te permitirán atraer a prospectos potenciales y te darán la oportunidad de demostrar la calidad y los diferenciadores de tu institución, lo que podría posicionarte por encima de la competencia. También son una excelente manera de generar una cercanía con tus clientes, obtener datos a través de la interacción, identificar sus dudas más frecuentes y conocerlos mejor para innovar en tus estrategias de marketing. Como toda estrategia de marketing, las juntas requieren de objetivos definidos y una planeación exhaustiva, pensando siempre en el público al que vas a dirigirte. Para ello, debes analizar el sistema de consumo de tu cliente, es decir, todo el proceso que lleva a cabo para elegir dónde estudiar, así como las razones que lo motivan a decidirse. Las juntas informativas te permiten captar leads de calidad, porque ya están muy avanzados en el proceso de venta. Ten muy presente que quienes decidan entrar a tu sesión informativa lo hacen porque realmente están interesados en tu servicio, así que estos clientes potenciales deben quedarse con la seguridad de que tu servicio satisface sus necesidades educativas. ¿Cómo organizar una junta informativa? 1. Prepara el contenido de la presentación Antes de decidir el contenido, analiza junto con tu equipo qué es lo que la persona interesada en tu licenciatura o posgrado quiere saber. A un joven de 18 años probablemente no le interese la historia de tu escuela, pero sí podría atraerle que en esa universidad estudió alguien conocido. Además, la forma como lo vas a presentar también debe someterse a una amplia reflexión. Imagina que toda tu sesión se basa en diapositivas con las materias, tu historia y tus instalaciones. Procura darle variedad y mostrar también fotos, videos de vida académica, algunos testimonios, momentos en los que tu colegio o tus alumnos fueron premiados, etc. El contenido y la forma deben elaborarse en función de los intereses y expectativas de tus posibles clientes. Elementos básicos para presentar una oferta educativa Para elegir el contenido, puedes considerar los tres elementos básicos de Philip Kotler para tu oferta: características, calidad y precio. Características Oferta educativa, presentar el plan de estudios, porcentaje de materias prácticas y teóricas, formas de titulación, instalaciones, planteles, etc. Calidad Premios, acreditaciones, permisos de las autoridades educativas, casos de éxito, convenios, bolsa de trabajo, eventos, congresos, prácticas escolares, intercambios internacionales, etc. Precio Además de brindar los costos de la colegiatura e inscripciones, también habla de tus promociones, becas y los planes de financiamientos que ofreces. 2. Define el espacio o la plataforma Estas sesiones tuvieron su boom durante la pandemia, pues las escuelas tuvieron que cerrarse, por lo que todo el equipo de ventas tuvo que hacer uso de herramientas tecnológicas para seguir ofreciendo el servicio y respondiendo a los informes de los interesados. Por ello, ahora que ha regresado la presencialidad, hay dos formas de hacer tus sesiones. La ventaja de las online es que puedes hacerlas con más frecuencia, pero las presenciales te ayudarán a acercarte más a tus clientes y aprovechar para mostrar tus instalaciones, es decir, podrán ver tu servicio educativo. Otra idea es hacer un webinar que podría interesar a los prospectos y, al final o en un intermedio, presentar brevemente tu servicio. Si la junta será presencial deberás elegir un espacio adecuado para la misma. Que esté en óptimas condiciones y brinde la mejor imagen de tu institución. Una vez que tenemos el contenido y el espacio, es momento de planear la forma en que realizaremos la junta. 3. Prepara el formato de la junta Es un gran reto atraer el interés de un adolescente y mantenerlo durante toda la reunión, por eso es importante que utilices diversos recursos y formatos para hacer dinámicas tus juntas informativas. Haz un guion cronometrado para llevar el ritmo de tu reunión. Algo que te recomiendo es siempre hacer una junta por carrera, así puedes concentrarte en un solo plan de estudios y materias específicas, es decir, hablar de lo que realmente a tus asistentes les interesa saber. Cuando eliges la modalidad presencial, puedes incluir también un recorrido. A muchos jóvenes les interesan conocer los espacios de recreación como canchas deportivas, cafeterías, jardines, gimnasio, etc. A diferencia de las juntas para prospectos de universidad, en las de posgrado lo más recomendable es hacerlas cortas, explicando el contenido, en los precios, formas de titulación y horarios. Enfócate en presentar cómo tu maestría o doctorado les va a ayudar a conseguir un mejor empleo y obtener un mejor salario. Puede ser que tu institución organiza congresos o tiene convenios con empresas muy reconocidas. Incluye la participación de un egresado para que cuente su experiencia. En ambas, siempre reserva un espacio para contestar dudas de los asistentes. 4. Elige a tus colaboradores invitados Un punto muy importante es elegir a las personas correctas para presentar. Coordinadores académicos Ellos pueden explicar el plan de estudios de la carrera o nivel educativo que se va a presentar. Asesor de ventas Son personas que conocen bien los precios, las becas, si hay financiamiento y las promociones. Invitados especiales Si quieres presentar casos de éxito, invita a algún egresado reconocido con facilidad de palabra y buena presentación que explique las carreras o posgrados desde el ámbito laboral. Si tu presupuesto lo permite, consigue a un empresario que te ayude a hablar de las ventajas de tus posgrados desde la visión de las empresas. ¿Con qué frecuencia realizar juntas informativas? Eso dependerá de las fechas de inicio de clases y las fechas de inscripciones. Aconsejo realizarlas con un mes de antelación, incluso es conveniente efectuarlas en diferentes fechas y horarios, pensando en todos tus tipos de público. También dependerá de si existe o no un proceso de admisión, en esos casos, la junta siempre deberá ser previa al inicio del proceso.

  • ¿Cómo tratar con alumnos conflictivos en tu colegio?

    Como directivo, debes tomar decisiones acertadas frente a alumnos “difíciles”. En el ambiente educativo, los profesores suelen tener en su mente los nombres de aquellos alumnos que les dan “dolores de cabeza”, derivado de su mal comportamiento en el aula. Es en el salón de clases donde se gestan las experiencias de aprendizaje más significativas, pero también los peores momentos en el proceso de aprendizaje. Los problemas de disciplina, que generan situaciones difíciles y tensas para tus profesores, generalmente tienen su origen en la desmotivación o falta de interés por el aprendizaje. ¿Qué puedes hacer como directivo frente a casos de alumnos conflictivos? Antes de entrar, como autoridad del colegio, a la sinergia de etiquetas hacia un alumno tachándolo de “difícil” “indisciplinado” o “desobediente”, resulta útil considerar varios factores para poder entender la situación desde un lugar más estratégico. Como cabeza principal de tu institución, deberás tomar decisiones que beneficien al aprendizaje del alumno y la armonía de la dinámica del trabajo educativo. Es por ello que te presento una serie de recomendaciones que pueden marcar la diferencia al momento de entender y enfrentar estas tensiones al interior de la escuela. Consejos para que los directivos traten con estudiantes conflictivos Haz una valoración integral del alumno Primero, es necesario tomar en cuenta que las relaciones humanas son tan diversas como lo son los conflictos que de ellas pueden derivarse. Es imposible eliminar de toda relación interpersonal las diferencias, roces y tensiones. Sin embargo, cuando se trata de un alumno resulta valioso considerarlo no solo como alguien que debe ir a la escuela a aprender y poner atención, sino valorar la situación del estudiante a nivel personal, familiar, de salud, entre otros factores. Lo más común y “fácil”, es caer en el enojo derivado de un “desinterés” que, entre muchas comillas, muestra un alumno a los ojos de un docente. No te quedes únicamente con la versión del profesor La escuela es un espacio que funge como un microcosmos de la sociedad y ofrece al alumno la posibilidad de obtener diversas miradas respecto a lo que ocurre en el mundo y en el cual coexisten diversas formas de pensar, vivir y de ver cada situación. En este sentido, el colegio representa una posibilidad formativa para la solución de conflictos y el manejo de situaciones difíciles, en donde se consideren los puntos de vista de todas las partes involucradas. Como directivo, tienes que escuchar lo que todas las partes sienten y opinan, eso incluye a otros alumnos, padres de familia, psicólogos educativos y, por supuesto, los profesores. No justificar conductas indebidas del estudiante solo porque este vive una situación complicada Es necesario hacer énfasis en el papel que tienen los colegios como transmisores de la ley y autoridad para todos los alumnos, pues tener tal o cual situación en la vida personal no justifica faltas de respeto explícitas o de cualquier índole que se torne violenta o agresiva, ni contra el profesor ni contra sus compañeros de clase. Como directivo o líder de sección resulta complejo maniobrar con todos los frentes que involucran el contexto educativo, es decir, docentes, alumnos y padres de familia; particularmente si la mayoría de estos conflictos y situaciones tensas derivan del aula. Dado que es imposible eliminar dichas tensiones, resulta imperante atenderlas a fin de reducir su intensidad, duración y severidad, principalmente a fin de que el proceso de aprendizaje del alumnado no se vea interferido, que es el punto clave de todo centro educativo. Estrategias directivas para resolver tensiones con alumnos conflictivos Aquí te dejo varios aspectos que pueden serte valiosos para abordar este tipo de situaciones y lograr un cambio positivo en alumnos conflictivos. El área de psicopedagogía es clave para un entendimiento más amplio de la situación del alumno Es recomendable contar con un equipo del área de Psicología/Psicopedagogía que te permita como directivo entender el tipo de decisiones que más benefician al alumno en términos de socialización, límites y proceso de aprendizaje. Apoyarte de expertos es clave para que dichas decisiones estén bien fundamentadas, y vale decir, personalizadas. Un error muy común es tener un reglamento que, sí o sí se quiera hacer valer sin considerar las circunstancias del alumno. Eso, lejos de ayudar, irá en detrimento de su aprendizaje. Un psicólogo u orientador, tendrá un panorama más amplio sobre la dinámica que se juega en el aula, es decir, conoce tanto la personalidad del alumno, como la del docente. Esto es pieza fundamental al momento de tomar una decisión estratégica sobre algún acto de indisciplina, más aún si ha escalado hacia agresiones o temas más graves. El psicólogo u orientador también posee información muy valiosa sobre la dinámica familiar y esto es crucial para poder pensar de otro modo las manifestaciones a nivel comportamiento y académicas que surjan en el alumnado. Ofrecer a los docentes capacitación en Inteligencia emocional en el aula Este concepto introducido por Daniel Goleman cobra total sentido a la hora de hablar de solución de conflictos en cualquier relación interpersonal. Muchos de los problemas con alumnos que solemos etiquetar de “difíciles”, atañen más a la labor del docente frente al aula, que a algún aspecto emocional del alumno. Aunque claro, no queda descartado el hecho de que haya personalidades diversas que para algunos sean más afines que para otros. Hay que considerar que dentro de la capacitación docente debes incluir tanto estrategias de aprendizaje centradas en el alumno como desarrollo de inteligencia emocional para manejo de situaciones difíciles. Esto hará la labor del docente más enriquecedora. El profesorado necesita sentir que cuentan con las habilidades técnicas, así como habilidades blandas o soft skills, para resolver conflictos de manera favorable, establecer una relación colaborativa con los alumnos y producir soluciones pedagógicas. Informarte a detalle sobre lo acontecido Como directivo, es crucial saber con precisión desde cuándo se ha gestado el conflicto en cuestión, cómo han actuado las partes involucradas y cómo esperan los involucrados que esto se resuelva. En muchas ocasiones, los alumnos con comportamiento difícil pueden darnos grandes enseñanzas y buenas sorpresas sobre su forma de resolver aquello en lo que fueron partícipes, llevándose a proponer soluciones muy aterrizadas de acuerdo con su edad. Brindar clases centradas en el aprendizaje del alumno Una las quejas más frecuentes de los profesores es que el alumno no presta atención a las actividades o que no trabaja en clase, llegando incluso a mostrar una actitud retadora o provocadora que cuestiona la autoridad del docente. Contrario a lo que comúnmente se piensa, el hecho de que un alumno preste atención a una clase y la considere importante, no radica en el tema o en el alumno per se, sino en la dinámica que el docente establezca dentro el aula. El enfoque educativo de aprendizaje basado en el alumno es crucial para poner orden en el aula y hacer que el objetivo principal sea que el estudiante aprenda y con ello sea protagonista de su propio aprendizaje. Los docentes con frecuencia perciben los conflictos como indisciplina o falta de respeto hacia su clase y con ello existe una percepción de amenaza hacia su autoridad. Esto sucede tanto en docentes con vasta experiencia, como en quienes van iniciando su trayectoria en este ámbito. Contar con un reglamento claro y detallado, así como tener claridad en los aspectos cada posible situación. En mi experiencia, he constatado que contar con un reglamento de clase alineado a los valores de la institución es sumamente valioso y da seguridad a los docentes; sin embargo, también necesitamos que todo el personal docente esté alineado al mismo. El reglamento debe darnos claridad en cada uno de los aspectos que podrían definirse caso por caso. Esto último es tan delicado como redituable, pues no se trata de tener un reglamento “de papel”, que pueda modificarse ante cada situación o mucho menos uno que, a ojos de los alumnos, “no sirve” o “no se cumple”. La finalidad de un buen reglamento es que funja como base para regular el comportamiento grupal y actitudinal, y adicional a esto pueda adecuarse en algunas circunstancias a aspectos académicos y personales de cada alumno. Contar con un comité de disciplina Siguiendo el punto anterior, también resulta valioso contar con un comité de disciplina que facilite la toma de decisiones basadas en el bienestar del alumno, especialmente en casos de indisciplina grave. El comité también debe abordar aspectos específicos como algún diagnóstico o condición particular del estudiante. Este grupo de expertos necesita estar conformado por gente altamente confiable. No se necesita que cada miembro sea un psicólogo o un orientador, al contrario, enriquece mucho más la toma de decisiones el que haya personas seleccionadas de manera estratégica. Aunado a los puntos antes mencionados, también vale resaltar que no únicamente los alumnos con comportamiento difícil necesitan remitirse constantemente a los valores del centro educativo; también los docentes y el personal administrativo lo requiere. En ocasiones, es por actitudes del personal que no se transmiten los mensajes con congruencia sobre cómo lidiar con personalidades que tienden a ser un tanto disruptivas o complicadas. Por último, hay que señalar que se requiere un trabajo conjunto entre escuela y familia, por tanto, es vital actuar de forma coordinada para transmitir al alumno consistencia entre sus actos y las consecuencias que de ellos se derivan. Entender un comportamiento “difícil” desde diversos ángulos será crucial para un devenir sano en la forma de establecer vínculos y resolver diferencias.

  • ¿Cómo resolver conflictos entre el personal de un colegio?

    Cómo deben actuar los directivos cuando dos profesores tienen un altercado. El conflicto es un fenómeno propio de los seres vivos y el motor principal de expresión de las relaciones entre las personas. Las relaciones personales, individuales y sociales se expresan y fundamentan en el conflicto, sean del tipo que sean: de pareja, familiares, guerras comerciales, conflictos bélicos, litigios entre hermanos, etc. En ellos no siempre está presente la racionalidad, pese a que es la única solución para solventarlos. Así pues, en cualquier institución existen conflictos. En aquellas con una cultura poco democrática y en las que se ejerce un gran control, se tratan de evitar. Y en aquellas otras con una cultura de liderazgo más compartido son entendidos como un motor, como oportunidades para el cambio, el ajuste o la adaptación, es decir, como oportunidades para fomentar la cultura colaborativa y el dinamismo. La mayoría de los conflictos se desarrollan a partir de la percepción de que el oponente representa un peligro o amenaza para los propios intereses. Causas de conflictos en centros educativos Partiendo de esta premisa, se pueden sintetizar en cinco grandes áreas las causas que generan los conflictos: comunicación deficiente (tanto la interna como la externa), bienes en juego (materiales o simbólicos), principios o valores (creencias religiosas, políticas, valores morales o reputación personal), territorio (físico o simbólico) y relaciones entre personas (familias, personal docente, alumnos, personal de Administración y Servicios). En los centros educativos, como en cualquier institución que se precie, también existen conflictos y son particularmente frecuentes por el hecho de estar trabajando estrechamente con 2 “clientes” especialmente vulnerables: alumnos (niños y adolescentes) y familias (que, por naturaleza, tienen una visión subjetiva por estar vinculados emocionalmente de forma muy estrecha con sus hijos). Así pues, el componente emocional en las relaciones humanas que se establecen en la escuela juega un papel muy importante y, en muchas ocasiones, deja al descubierto el lado más frágil de los profesionales que trabajan en el centro. Además, si aterrizamos más concretamente en la realidad de una escuela, es importante visualizar y ser conscientes del día a día de un maestro para poder entender su complejidad. El personal docente pasa muchas horas en el centro compartiendo espacios comunes; yendo de clase en clase, con la tensión que supone entrar en diferentes aulas en las que te encuentras con 25-30 alumnos, cada uno de los cuales con realidades diferentes. El profesorado suele estar presionado por el poco tiempo para preparar materiales, programaciones y entrevistas con familias; además de las vigilancias, sustituciones y tiempos de permanencias que dedican a corregir trabajos y tareas. Todo este vaivén de diario de actividades programadas, a las que se suman las imprevistas, puede llevar a infinidad de conflictos fruto de errores de comunicación y roces con los compañeros. De esta forma, debido a esta complejidad organizativa propia de las instituciones educativas, es importante que los conflictos sean resueltos con rapidez y eficacia para evitar que se enquisten los problemas y así también puedan ser utilizados como herramientas de crecimiento y mejora del desempeño. ¿Cómo resolver conflictos entre profesores de un colegio? Es fundamental tener en cuenta la importancia del rol directivo a la hora de minimizar las consecuencias de los conflictos y mediar en los mismos. Teniendo en cuenta que la dirección de un centro educativo se enfrenta a continuos procesos de negociación y mediación, de mayor o menor índole y que surgen de su relación con los diversos actores que forman parte de la comunidad educativa, es fundamental que el foco se ponga en las personas. 1. Reduce la tensión Partiendo de la premisa de que todos los conflictos tienen un fin, es importante que el directivo, como mediador y negociador (en función de la técnica de resolución de conflictos que se utilice) trate de reducir la tensión entre las partes y detecte las necesidades y problemas con la finalidad de reconstruir la relación entre los docentes inmersos en la confrontación. Evitar enfrentarse al conflicto suele conllevar altos costes a nivel emocional y también económicos. Por lo que es importante que el directivo trate de aproximar posiciones y llegar a un consenso, reduciendo la tensión y el miedo, y utilizando técnicas basadas en el ganar-ganar. 2. Escucha por separado a las partes involucradas El conflicto ocasiona sufrimiento en las personas afectadas: necesitan sentirse comprendidas, escuchadas y tomadas en cuenta. Necesitan que una persona imparcial les brinde un rato de conversación donde poder compartir su vivencia y su punto de vista, lejos del juicio. Esto ayuda a generar un clima de confianza que será la base fundamental para poder comprender la perspectiva de las partes e identificar los problemas. De este modo, se podrán encontrar soluciones basadas en intereses comunes, sin que haya perdedores y la relación entre las dos partes saldrá reforzada. Es fundamental que, en estas conversaciones con las partes afectadas, el director sea neutral, imparcial. Que, mediante un lenguaje sencillo y comprensible, busque en todo momento la cooperación y, ante todo, sea discreto y asegure la confidencialidad. Pero si hay algo importante que se deba tener en cuenta en estas entrevistas, es que se priorice la escucha para poder comprender qué hay detrás del conflicto. Dice Carl Rogers, uno de los pioneros de la psicología humanista y creador de la terapia centrada en el cliente, que «cuando me han escuchado y oído, puedo percibir mi mundo de otra manera y seguir adelante. Es increíble que sentimientos que han sido horribles se vuelvan soportables cuando alguien nos escucha. (…) He sentido un profundo agradecimiento cuando una persona me ha escuchado en forma sensitiva, empática y concentrada» (gerza.com, s. f.). 3. Establece puentes de comunicación positiva El directivo debe ser el que tienda puentes de comunicación entre las partes, el que estimule la comunicación interpersonal. Pero, ante todo, el que priorice a las personas y el que las ponga en el centro. Si logramos que cada una de las partes en conflicto comprenda el sentir del otro, habremos dado un gran paso hacia la resolución y habremos creado un clima laboral más empático y saludable. El alma de cada centro educativo, el corazón, son sus docentes. Y si estos no se sienten bien, no podrás realizar bien su tarea ni transmitir pasión en sus clases. Referencias Gerza (s. f.) Dinámica: Me gusta escuchar. https://www.gerza.com/dinamicas/categorias/todas/todas_dina/me_gusta_escuchar.html

  • Incrementa la autoridad de tu profesorado

    ¿Qué pueden hacer los directivos para mejorar la autoridad de sus profesores? Crisis de autoridad en la labor docente En los últimos años, uno de los principales retos que enfrentan los docentes en el aula es la pérdida de valor de su figura como autoridad y portador de un saber. Una de las manifestaciones de esta crisis de autoridad, que una cantidad innumerable de docentes pueden externar, es que el alumno difícilmente pone atención a la clase, mostrando apatía y falta de compromiso. Debido a ello, el docente se ve interpelado a llamarle constantemente la atención, imponer castigos o consecuencias que, idealmente, hagan que el alumno reflexione sobre su comportamiento. Algunos colegios optan por estrategias pedagógicas individuales para aquellos alumnos apáticos, la más usual es hablar con el psicopedagogo o tutor académico, entre otras posibles soluciones. En el presente artículo, revisaremos algunas de las implicaciones que esto tiene para los colegios, así como la forma en la que los directivos pueden contribuir a transmitir una figura creíble de autoridad en su profesorado, con el objetivo de posibilitar el aprendizaje. Por último, mencionaré como el docente mismo es quien, en muchas ocasiones, promueve de manera directo o indirecta que su lugar como autoridad carezca de credibilidad. Así que daré énfasis en estos errores. ¿Qué es la autoridad y cuáles son sus funciones? En primer lugar, vale aclarar que “autoridad” no es únicamente decir qué se hace y qué no, sino quien tiene la capacidad de fungir como referente que atempere las dificultades que surgen entre un grupo de personas, en cierto espacio ya sea laboral, comunitario o educativo. Todos los grupos sociales requieren de esta figura que regule las interacciones y que transmita credibilidad por lo que dice y hace. La autoridad del docente en la era de Google En la actualidad, el docente necesita mostrar que lo que enseña no puede ser encontrado fácilmente en Google, es decir, que lo que transmita en su clase pueda ser aprehendido de otro modo por los alumnos. Podemos emplear la Taxonomía de Bloom para ubicar el nivel al que deseamos llevar los aprendizajes, dependiendo de los temas, materias y estrategias que se quieran aplicar. Otra vicisitud muy presente es que el alumno demande de la clase contenidos “útiles”. Idea que pone en jaque a muchos profesores que imparten, por ejemplo, clases del área de humanidades, en donde en muchas ocasiones se consideran poco útiles para el futuro. Estos dos retos llevan al docente a cuestionarse la forma en que se posiciona como autoridad, pues ya no se trata, como antes, de que el maestro (Maître en francés, que se traduce como amo y maestro) posea el saber, pues dicho conocimiento se puede encontrar el día de hoy en internet. De hecho, para el docente hay una mayor angustia por la evaluación que el colegio hace de su trabajo, que por el nivel de aprendizaje que se espera de los alumnos. El papel de evaluador y evaluado se invirtieron. La nueva autoridad del maestro Esto tiene implicaciones para los alumnos, pues desea encontrar en el docente un referente que le transmita algo más que conocimiento, y que lo encamine o acompañe a una transmisión de experiencia significativa de aprendizaje que le permita forjarse la idea de un límite. El profesor capaz de brindar esa guía se mostrará como una figura de autoridad, logrando además que el aprendizaje se consolide. En caso contrario, el alumno quedará en una suerte de divagación, creyendo que está aprendiendo, pero en realidad solo está memorizando conocimientos y presentando exámenes sin otro afán que el de evitar reprobar. En muchas ocasiones, debido a las exigencias familiares por cumplir con ciertas expectativas sobre sus calificaciones o por contar con una beca, se ven mucho más agobiados por obtener una buena nota aprobatoria, que por aprender significativamente. ¿Qué pueden hacer los directivos para fortalecer la autoridad del docente? Ante este panorama, es indispensable que los roles directivos en un centro educativo tengan claridad sobre la forma en que pueden contribuir a que esa figura de autoridad, que se transmite tanto en el aula como en su coyuntura con la institución como Ley, adquiera credibilidad y coherencia. Transmitir a la plantilla docente una visión clara sobre el enfoque pedagógico del colegio Este es el primer aspecto para atender a fin de que el docente cuente con una visión clara sobre la filosofía educativa y el enfoque pedagógico con el que va a trabajar. Cuando los alumnos, principalmente en educación media, no ven consistencia entre sus maestros, es decir, notan diferencias entre la manera de impartir clases o en las estrategias pedagógicas, esto influirá en su receptividad hacia el aprendizaje. Una pieza clave para que el docente tome un papel más activo, paradójicamente, será llevando al alumno a asumir un papel más protagónico de su aprendizaje. Siguiendo la taxonomía de Bloom, se trata de que el alumno pueda crear, cuestionar, debatir, contrastar, más que sólo escuchar, repetir y memorizar. Revisar la forma en que se manejan aspectos disciplinares Si se tiene debidamente cubierta la parte pedagógica del punto anterior, muy probablemente los aspectos disciplinares en el aula se verán reducidos, aunque tampoco hay que obviar este aspecto. Aun cuando se coloque al alumno en el centro de su aprendizaje (tarea que no es sencilla), eso permitirá que tanto docente como estudiante tomen un papel más favorable para el proceso de enseñanza-aprendizaje. El manejo de la disciplina es indispensable para poder pensar la forma en que se regulan los comportamientos grupales e individuales. En muchas ocasiones, hay aspectos disciplinares que se manifiestan en el aula y que pueden escalar a las oficinas de directivos y el área de psicopedagogía y disciplina. En ciertos casos, es importante transmitir a los alumnos con claridad cuáles fueron las consecuencias y el porqué de determinadas decisiones, cambios y consideraciones derivadas de su situación académica y personal. Apoyarse del reglamento institucional será siempre la mejor herramienta para resolver este tipo de conflictos. Como mencioné en otro post, el que haya un reglamento con criterios uniformes y algunos aspectos que dependerán de ciertas situaciones, transmitirá a los alumnos claridad respecto a la forma en que se abordan cuestiones disciplinares en el colegio, que las más de las veces se cruzan con factores socioemocionales. Capacitar a los docentes tanto en habilidades tecnológicas y pedagógicas, como en habilidades socioemocionales La docencia es una de las muchas profesiones que se ha visto solicitada a capacitarse de manera constante debido a la rapidez con la que se suscitan cambios, sean derivados de la pandemia o de algunas otras circunstancias. Para que el profesorado pueda sentirse con mayor seguridad y confianza sobre su trabajo, necesita tanto de la capacitación docente, como del apoyo a nivel institucional para poder forjar su lugar como autoridad creíble para el alumno. Sin estos dos pilares, difícilmente el maestro sentirá una base segura que le permita transmitir más que conocimientos. Ante la falta de apoyo institucional, suele aumentar la rotación de personal cada ciclo escolar, debido a la percepción de poco apoyo por parte del colegio ya sea para dominar tareas administrativas, académicas o disciplinares. En segundo lugar, que el docente haga como que enseña y el alumno haga como que aprende, va en detrimento de la calidad educativa, como de la credibilidad del profesorado, disminuyendo la posibilidad de crear aprendizaje significativo. Fortalecer la alianza de la escuela con la familia, en beneficio del alumnado Es un gran reto, pero siempre hay que insistir con los padres de familia la necesidad de trabajar junto con el colegio para beneficio de la educación de sus hijos. En los últimos años, hemos visto cómo esto se ha transformado y la alianza suele darse a la inversa, padres con hijos versus la escuela. Esto inhabilita la transmisión de la autoridad y Ley por parte de la institución. El propio docente puede propiciar el no ser visto como autoridad. En este sentido, aspectos como no preparar su clase, no contar con instrumentos de evaluación claros y objetivos, no brindar una retroalimentación fundamentada o no reconocerse como parte de una generación distinta a la del alumnado, imposibilitan una transmisión adecuada de la Ley y autoridad, y por ende del aprendizaje. Si bien puede decirse que en la actualidad tenemos la posibilidad de acceder al conocimiento en Google, podríamos preguntarnos ¿qué puede transmitir un docente? La respuesta está en su experiencia y su visión del mundo que lo rodea. Con esto no me refiero a la experiencia autorreferenciada como un influencer., sino de alguien que puede crear, junto con los alumnos, experiencias de aprendizaje y de vida que sean significativas. Silvia Bleichmar, psicoanalista argentina, propone que hubiera que transmitir a los alumnos algo más significativo que la simple preparación para la vida laboral, pues la escuela tiene otra función que excede a la autoconservación (2009). Se trata de ofrecer al alumnado la posibilidad de construir sus sueños y dar a su vida y al mundo otro sentido a partir de ellos. Referencias S, Bleichmar (2009) Violencia social-Violencia escolar: Subjetividad en riesgo: Herramientas para su rescate, Topía Editorial, Argentina.

  • 5 problemas de la gestión educativa que puedes resolver con datos

    Contar con información objetiva llevará a tu centro educativo hacia el éxito. Los centros educativos que cuentan con una cultura de datos disponen de información muy valiosa que les hace más sencilla la resolución de problemas en la gestión educativa. A continuación, te presentaré 5 tipos de problemáticas que, gracias a los datos, dejarán de ser un dolor de cabeza para tu colegio. 1. No enterarte de los problemas a tiempo Analizar la información de tu escuela te permitirá establecer patrones de comportamiento en diferentes áreas. Por ejemplo, saber cuáles son los meses del año en el que más personas solicitan informes de tu servicio educativo. Conocer perfectamente esos patrones te ayudará a detectar cualquier situación anómala con tiempo para poder actuar con prontitud. Siguiendo el ejemplo anterior, imagina que en esos meses donde esperas recibir una gran cantidad de interesados, eso no sucede. Seguramente investigarás cuál es la causa y buscarás una solución. En muchas ocasiones, los directivos no se enteran de los problemas hasta que es demasiado tarde para resolverlos. Tener datos actualizados te permite tener un panorama preciso y objetivo de todo el colegio y así darte cuenta de cualquier anormalidad. 2. No tener certeza sobre la calidad en la atención a alumnos y padres de familia La labor de un analista de datos es saber categorizar la información que genera diariamente la institución. Por ejemplo, si creamos categorías para las distintas quejas de los padres de familia, identificando palabras recurrentes, será más fácil encontrar las causas de dichos comentarios y elaborar así un plan de mejora. Un analista de datos toma la información cotidiana del centro educativo, y la procesa para asignarle un valor, entender su origen y hallar áreas de oportunidad para la institución. Otro ejemplo de cómo los datos pueden ayudarnos a mejorar el servicio, es utilizar un sistema de calificación para evaluar la atención que reciben tanto alumnos como padres de familia. Al emplear valores numéricos, podremos valorar de forma objetiva la calidad con la que nuestros maestros y personal administrativo interactúa con los clientes. 3. No conocer a fondo a tus estudiantes Los datos que obtenemos de encuestas, grupos focales, guías de observación o entrevistas, son altamente efectivos para hacer una radiografía de la personalidad de nuestros alumnos. La estadística permite construir perfiles de estudiantes basados en datos reales, de esta manera seremos capaces de actualizar nuestros buyer persona y conocer a profundidad los gustos, intereses y aficiones de nuestro alumnado. Mientras más conozcas a tu comunidad estudiantil, más efectivas serán tus acciones de marketing y promoción porque estarán edificadas desde el conocimiento y no desde la suposición. El marketing basado en datos se profesionaliza, asegura el éxito de sus esfuerzos y garantiza el retorno de la inversión. No es lo mismo, crear una campaña publicitaria desde lo que el responsable de Marketing cree que funcionará, que hacerlo con datos que nos aseguren que dicha campaña está alineada con los gustos e intereses de nuestros estudiantes. 4. Ignorar lo que hace la competencia En el mundo del análisis de datos existen herramientas que nos ayudan a analizar a nuestros competidores y comparar nuestras acciones con respecto a ellos. Esto no se hace con el fin de copiarlos o seguir sus pasos, sino para poder diferenciarnos y estar varios pasos por delante. De acuerdo con el blog de Salesforce, el benchmarking es un tipo de investigación que se basa en comprender las estrategias de la competencia, identificar sus errores y reconocer sus buenas prácticas (2021). El objetivo es usar esta información para evaluar nuestra situación actual, enmendar nuestras acciones o reafirmar la efectividad de nuestra estrategia. No hacer o actualizar nuestro benchmarking nos deja a ciegas en medio de un sector que es altamente competitivo y donde estamos obligados a reinventarnos constantemente para no quedar obsoletos o ser rebasados por otros colegios. 5. Tener incertidumbre sobre el futuro ¿Quieres aprender a ver el futuro? Pues comienza a analizar datos. La estadística predictiva es un área que a través del estudio de la información puede hacer predicciones altamente probables sobre lo que acontecerá en cualquier sector económico, incluido el educativo. Los colegios que cuentan con más información son capaces de adelantarse a problemas muchísimo antes de que estos sucedan. No se trata de magia ni de clarividencia, las matemáticas pueden pronosticar acontecimientos para que tu institución esté preparada. En el caso de la pandemia por COVID, hubo universidades en México que comenzaron a prepararse desde antes de que se dieran los primeros casos. Está de más decirte que dichas instituciones no solo salieron bien libradas del embate, sino que algunas lograron mejorar su reputación y hasta escalar en rankings internacionales. Ese es el gran poder que tienen los datos para cualquier negocio; por eso los grandes corporativos como Google o Meta han logrado posicionarse con gran éxito, porque basan cada una de sus decisiones en la información que recopilan de sus clientes. ¿Tu colegio ya cuenta con una cultura de datos para la toma de decisiones? Referencias Salesforce (2021) Benchmarking: ¿qué es y cómo aplicarlo? https://www.salesforce.com/mx/blog/2021/08/que-es-benchmarking-y-como-aplicarlo.html

  • Habilidades necesarias para el análisis de datos en colegios

    Te explicamos las destrezas que requieres para analizar los datos de tu colegio. En el post anterior te hablé sobre la importancia de desarrollar una cultura de datos dentro de los colegios. Sin embargo, los datos por si mismos no representan ninguna ventaja para la gestión institucional, se requieren habilidades para el análisis que puedan aprovecharlos al máximo. Como directivo de una escuela, es necesario que desarrolles las llamadas destrezas analíticas, que se refieren a aquellas cualidades y características asociadas a la resolución de problemas escolares utilizando datos. Destrezas analíticas para la gestión educativa Son un total de 5 habilidades que los directivos de colegios deben poseer para tomar decisiones fundamentadas en información: curiosidad, comprensión del contexto, mentalidad analítica, diseño de datos y estrategia de datos. Curiosidad Es la voluntad de querer aprender cosas, afrontar nuevos desafíos y vivir experiencias que nos conduzcan al crecimiento intelectual. Un directivo debe tener la curiosidad suficiente como para querer llegar al fondo de las situaciones y así entenderlas desde todas las perspectivas involucradas. La falta de esta destreza se traduce en desinterés y apatía. Un administrativo distanciado emocionalmente de su institución evadirá responsabilidades, dejará pasar los problemas y buscará hacer siempre el mínimo esfuerzo. Como consecuencia, el centro educativo estará acéfalo. Las instituciones con directivos apáticos se caracterizan por una falta de control que provoca que el personal se divida en dos bandos: los que luchan encarnizadamente por el poder, y los que carecen de motivación ante la falta de liderazgo. Comprensión del contexto El contexto es la condición en que algo sucede o existe, ya sea una estructura o un entorno. los directivos que comprenden los contextos son capaces de categorizar distintas situaciones para lograr una comprensión mayor de las mismas. Por ejemplo, imagina que surge un conflicto entre 2 profesores de tu centro, pero gracias a tu comprensión del contexto asocias que ambos profesores le dan clases a un grupo que acostumbra a crear conflictos entre docentes. Eso te permitirá acercarte al problema desde un conocimiento previo y con una hipótesis de por medio que deberás corroborar. La comprensión del contexto implica conocer las fortalezas y debilidades de todo nuestro personal y de nuestra comunidad de alumnos, así como de los padres de familia con los cuales interactuamos. Debemos manejar con mucho cuidado esta habilidad, ya que puede conducirnos a un extremo negativo llamado prejuicio. Sin embargo, es una destreza muy útil para entender de manera más profunda los datos y la información que recibimos. Mentalidad técnica Es la capacidad de dividir algo en pequeñas tareas o pasos, siguiendo un orden, una estructura y una lógica. Es una destreza analítica esencial en la gestión de colegios porque nos permite llevar pasos ordenados en la ejecución de grandes tareas. También nos ayuda aterrizar proyectos ambiciosos en tareas programadas, realistas y viables. La mentalidad técnica es esencial en el análisis de datos porque evita que nos distraigamos y alejemos de lo urgente, descuidando tareas prioritarias por anteponer otras que son irrelevantes. Por ejemplo, hacer una encuesta sin tener una necesidad de información específica. Otro ejemplo de falta de mentalidad técnica se da en aquellos colegios que aplican encuestas, pero después no hacen nada con la información obtenida, más que presentarla en una junta para demostrar que están trabajando. Hacer un estudio de mercado en nuestro centro educativo para luego no hacer ningún cambio en nuestra gestión es una pérdida absoluta de tiempo y recursos. La mentalidad técnica nos ayuda a llevar las tareas iniciadas hasta su conclusión. Diseño de datos Es la habilidad que nos permite organizar de manera eficiente toda la información de nuestra escuela, para que cuando lo necesitemos podamos hacer uso práctico y fácil de la misma. Esta destreza analítica está asociada con el orden y nuestra capacidad para gestionar nuestras bases de datos y mantenerlas actualizadas, lo que incrementa nuestra productividad y velocidad de respuesta a cualquier requerimiento de información. Cuando un directivo carece de esta habilidad, los datos del colegio se pierden, traspapelan, desordenan y, por ende, son difíciles de encontrar y analizar. Una de las características más valoradas en cualquier administrativo escolar es la de trabajar con orden, estructura y limpieza. Manteniendo a la mano los datos que requerirá para la ejecución de trámites, solicitudes, certificaciones, auditorías y evaluaciones al centro. Estrategia de datos La última habilidad analítica se refiere a la gestión de personas, procesos y herramientas que se utilizan en el análisis de datos. Por ejemplo, elegir al personal más preparado en esta área para gestionar la información del colegio, o seleccionar los mejores servicios digitales para estas tareas. Un directivo con habilidad para la estrategia de datos es capaz de reconocer la importancia de la información en los procesos de gestión educativa, y es capaz también de delegar estas tareas en el personal más adecuado para realizarlas de forma profesional. Si bien un directivo no está obligado a dominar al máximo todas estas destrezas analíticas, se espera que al menos se esfuerce en desarrollarlas y practicarlas. Además, en la medida en que el centro cuente con personal capacitado y la Dirección se permita asesoramiento interno y externo, se obtendrán mayores y mejores resultados. Y, tú, ¿cuántas de estas habilidades dominas? ¿Las practicas a diario en tu centro educativo?

  • Ciclo de vida de los datos en centros educativos

    ¿Qué información del colegio debemos conservar y cuál debemos desechar? Los datos y la información que de ellos podamos extraer es esencial para tomar decisiones inteligentes que nos permitan mejorar la gestión de nuestro colegio. Sin embargo, es importante entender el ciclo de vida de los datos, a fin de poder hacer una correcta administración de estos. Finalmente, todo en esta vida nace para cumplir una función y luego pierde importancia hasta desaparecer, incluidos los datos que diariamente se producen en nuestra escuela. Si bien, todos los colegios están obligados a conservar archivos históricos para preservar su historia, tampoco podemos acumular toda la información generada. Llegado el momento tendremos que decidir qué documentación es primordial y cuál es prescindible. 6 etapas del ciclo de vida de los datos en los colegios 1. Planificar Es la etapa inicial y en ella decidimos qué tipo de datos necesitaremos, cómo se gestionarán y quién estará a cargo de dicha gestión. La planificación de la información depende en gran medida de los requerimientos legales de cada país, ya que cada colegio deberá cumplir con la documentación reglamentaria para poder operar. Pero no todo se trata de requisitos oficiales, los directivos también toman decisiones sobre qué tipo de información necesitan para alcanzar los resultados que esperan. Estas metas también influyen en la planificación. 2. Capturar Una vez hemos planificado, lo siguiente es reunir los datos de varias fuentes distintas para incorporarlos en la organización. Los métodos de recopilación pueden ser muy diversos. Es el momento de llenar formatos para cumplir con trámites y requisitos operativos. Los documentos o archivos de un colegio son una gran fuente de datos valiosos. Para manejarlos correctamente necesitamos organizarlos en bases de datos. Una base de datos es un conjunto de hechos registrados y almacenados en un sistema informático con la finalidad de utilizar dicha información para la toma de decisiones. 3. Gestionar En esta etapa, cuidamos y brindamos mantenimiento a los datos. Esto incluye determinar cómo y dónde se almacenan y cuáles son las mejores herramientas para ello. Básicamente necesitamos herramientas de almacenamiento y de visualización. Las de almacenamiento pueden ser hojas de cálculo, cuando los colegios son pequeños o están iniciando; o sistemas de almacenamiento en la nube y lenguajes de consulta, cuando el centro educativo es grande o cuenta con demasiada información. Por su parte, las herramientas de visualización permiten transformar los datos en gráficos que nos facilitan la extracción de información. Los gráficos nos ayudan a identificar patrones, comprender tendencias y hallar valores atípicos. 4. Analizar Es el momento de utilizar los datos para evitar o resolver problemas, tomar decisiones oportunas y garantizar el logro de las metas institucionales. Esta es la etapa más importante del ciclo de vida de los datos, representa su punto máximo de maduración y es aquí donde se justifica el por qué hemos comenzado este ciclo. 5. Archivar Se trata de mantener almacenados los datos relevantes para consultas futuras del colegio. Dependerá de nuestros objetivos a largo plazo, de las obligaciones marcadas por la ley y nuestra voluntad de preservar la historia. Al almacenar datos, debemos asegurar su conservación, orden y limpieza, ya que de esa manera facilitaremos su consulta o reutilización. 6. Destruir No todos los datos tienen que ser almacenados, pues habrá información menos relevante que tras cumplir con su función deberá eliminarse para dar cabida a registros de mayor trascendencia. Antes de destruir cualquier información debemos asegurarnos de que no habrá posibles reúsos ni obligaciones legales que nos impidan deshacernos de ella. Podemos utilizar softwares de destrucción de datos para archivos digitales, y maquinas trituradoras de papel para los documentos impresos. Es recomendable establecer procesos estandarizados para dicha etapa. Cada colegio puede adaptar su propio ciclo de vida para sus datos La Escuela de Negocios de Harvard (Harvard Business School) utiliza un ciclo de 8 etapas que puede servirte de ejemplo. Generación. Recolección. Procesamiento. Almacenamiento. Gestión. Análisis. Visualización. Interpretación. En el caso de Harvard, es evidente que sus prioridades están en crear investigación, es por ello que eliminaron la etapa “destruir” y agregaron “visualización” e “interpretación”. Si ese es tu caso, podrías optar por emplear este ciclo. Al final, cada colegio es libre de adaptar y ajustar su propio ciclo de vida para sus datos, dependerá de su propio enfoque y sus necesidades y metas a largo plazo.

  • ¿Cómo informar problemas a directivos de colegios?

    Comunica situaciones complicadas a tus superiores en centros educativos. Los responsables del marketing en colegios tenemos la tarea de monitorear el desempeño de la marca educativa aplicando herramientas de medición y análisis que nos permitan conocer las opiniones de alumnos y familias. Realizamos diagnósticos para detectar de manera oportuna problemas que puedan afectar a la imagen del colegio u obstaculizar el logro de sus metas, pero ¿cómo plantear correctamente estos escenarios difíciles a directivos y propietarios del centro? A continuación, desarrollaré algunos consejos que te serán de gran ayuda para abordar, comunicar y enfrentar correctamente circunstancias espinosas ante cualquier superior. 8 consejos para informar problemas al director de una escuela 1. Mira con objetividad la situación Cuando realizamos diagnósticos en una escuela, tenemos que emplear instrumentos imparciales de análisis cuantitativos y cualitativos. En la medida que garanticemos la objetividad de nuestra información, contaremos con argumentos más ecuánimes y menos cuestionables para plantear inconvenientes. Nunca comuniques suposiciones o conjeturas que no estén sustentadas en datos, de lo contrario podrías crear percepciones equivocadas o proyectar conflictos inexistentes. Todas nuestras decisiones deben basarse en hechos comprobables a través del análisis, y no en hipótesis sin fundamentos. 2. Verifica la equidad de tus datos La equidad se refiere a garantizar que nuestro análisis no introduzca, reproduzca o refuerce cualquier tipo de sesgo. Es normal que, al formar parte de la vida cotidiana del colegio, tengamos filtros a la hora de evaluar una situación. Juzgamos los acontecimientos a partir de nuestros afectos, aversiones, simpatías y antipatías personales. La manera de evitar sesgos es utilizar procesos y sistemas que sean justos e inclusivos, otorgándole el mismo peso y la misma importancia a todas las opiniones. Pensar que un alumno o un padre de familia puede tener mayor o menor razón que otro, puede llevarnos a percepciones sesgadas de la realidad escolar. No únicamente requerimos de herramientas objetivas de análisis, también debemos asegurarnos de que toda nuestra comunidad estudiantil se encuentre representada en cada proceso evaluativo. Las conclusiones deben mostrar imágenes completas y realistas del centro, lo cual incluye hechos que pueden resultar incómodos para los directivos. En caso de ser necesario, se aconseja profundizar en las opiniones de los estudiantes y padres de familia a través de entrevistas, grupos focales o cuestionarios. Un mercadólogo ético no maquillará realidades para complacer al director del centro escolar, brindándole una imagen halagadora pero falsa, ya que eso haría vulnerable a la institución. Cuando nos negamos a aceptar nuestras debilidades, estas se irán agravando hasta salirse de control y generar un daño mayor a la institución. 3. Busca la neutralidad Al poner conflictos sobre la mesa, es aconsejable buscar posturas neutrales, otorgando por igual tanto la confianza como el beneficio de la duda a todas las partes inmiscuidas. En los colegios suceden muchos juegos de poder entre alumnos, padres, profesores y personal administrativo, por lo que debemos esforzarnos por mirar la situación desde la imparcialidad. 4. Evalúa desde los valores y la cultura Entender los valores y la cultura organizacional del colegio nos permitirá entender si la situación que hemos detectado representa realmente una problemática o es producto de nuestra propia interpretación. Por ejemplo, si estamos en un colegio con una cultura organizacional casera o familiar, no sería prudente analizar los hechos desde una postura profesional, pues veríamos con malos ojos algo que pertenece a lo cotidiano. Esto no significa que debamos justificar algo simplemente por ser habitual, me refiero a que los directivos no lo considerarán un conflicto porque así es como han decidido gestionar su institución. Si un hecho concreto no contraviene los valores o la cultura de una escuela, será difícil poder sustentarlo como una contrariedad. Claro, a menos que se trate de una falta ética grave o de un probable delito. Saber cómo es la estructura en la cual estamos parados nos ayuda a identificar el límite de nuestras funciones y recomendaciones. Seremos nosotros quienes deberemos tomar la decisión de si estamos dispuestos o no a trabajar en tal o cual cultura laboral. 5. Plantea soluciones La mejor manera de informar sobre un problema es hacerlo con un par de soluciones bajo el brazo. No llegues únicamente con malas noticias, plantea al menos un par de posibles caminos para transformarlas en acciones concretas que permitan mejorar la situación. Trazar un plan estratégico te ayudará a manejar de mejor manera cualquier escenario, además te hará ver como una persona con iniciativa y dispuesta a actuar y no solo quejarse. 6. Exprésate de forma racional y argumentativa Evita cualquier comentario que nazca de tus emociones, ya que cuando comunicamos problemas a nuestros superiores la atención de las personas está 100% enfocada y eso implica que cualquier comentario será recordado. Ten mucho cuidado al elegir tus palabras, evita utilizar adjetivos o hacer juicios de valor, es mejor limitarse a describir de forma objetiva y simple cualquier contexto. 7. Identifica las causas más profundas La empatía es un factor preponderante durante la exposición efectiva de situaciones complicadas, ya que nos permite considerar las distintas posturas de cada una de las personas involucradas. Debemos hacer un esfuerzo por entender las acciones de una manera más profunda, buscando las causas primordiales que las han provocado. Eso sí, sin caer un afán de querer justificarlo todo. Entender las distintas ópticas durante el análisis situacional nos dará ventajas a la hora de explicar a detalle el panorama. 8. Encuentra el mejor momento Hay momentos y lugares idóneos para hablar de temas difíciles, es por ello que requerirás de mucho tacto y una gran capacidad de observación para encontrar el mejor día, horario y hasta el mejor espacio para abordar temas complejos. Si tu director está pasando por un mal momento personal o está demasiado ocupado en una tarea, entonces no es momento de agobiarle con alguna problemática. Espera el instante más oportuno y tus posibilidades de éxito serán mayores.

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